jueves, 17 de marzo de 2016

¿Por qué viajar?

Porque cada viaje es una experiencia y la vida debería de estar llena de experiencias, lugares, gente, cultura, comida, bailes, risas, religiones, costumbres nuevas.

Cosas que te hagan abrir los ojos y sonreír.

Porque en cada viaje, dejas un trozito de ti y te llevas miles de experiencias nuevas.



Quería mostraros algunos de mis pedazitos repartidos por el mundo.



La tarjeta que veis a la derecha me la dio un hombre en italia bastante gracioso y extraño, era indio y hablaba un italiano con un acento muy marcado, me hizo muchísima gracia porque esa tarjeta solo era para los niños pequeños de 8 y 9 años,
me la dio y os prometo que sentí que con aquel gesto me dijo 'quizá ya no seas una niña pequeña pero siempre es bonito pretender serlo',

Bueno, este trozito no podía faltar

¡la primera vez que estaba tan cerca de un elefante y que además montaba en él!

Cuando baje me pasé media vida acariciándolo, hay pruebas.











Un pequeño dibujo de lo que vi por la ventanilla del avión cuando estaba lo suficientemente cerca de España como para ver la costa.

La figurita la compré en el poblado de las Padaunge en Tailandia.

El osito que veis fue un regalo que me dio mi primo, la última vez que estuve en Cuba. Es algo realmente especial para mi, porque fue la última vez que le vi y le abracé, hace ya más de 5 años.

El dominó que veis detrás es algo realmente especial para mi, me lo hizo mi abuelo (se dedica a ello) y cada vez que lo veo puedo ver a mi abuelo sentado en la parte de atrás de la casa, sonriéndome, con un cuchillo y una montaña de dominós y fichas a su lado.
La maraca, si os soy sincera no sé de dónde salió, solo sé que mi madre me la compró porque la primera vez que fui a Cuba con tres años mi tío me compró unas maracas iguales que años después rompí.
Y la pulsera de USA bueno, demasiadas risas que ya os contaré.



Fui a París con 9 años con mis padres, y de ese viaje conservo esa pequeña Torre Eiffel y la promesa de que volvería y subiría hasta la última planta.








Bueno ¿y las risas que me eché con esta foto?

Creo que es uno de los recuerdos más bonitos que tengo de mi viaje a Tailandia, esa foto que después dibujé (y perdón por el dibujo ya de paso) las risas, las vistas, el momento, el frío, la humedad, el paisaje.

Todo era perfecto en aquel momento.






En las siguientes entradas me centraré en cada uno de mis viajes, os contaré anécdotas y quizá dos o tres cosas que a mi me gustaría haber sabido antes de lanzarme a la aventura.

2 comentarios:

  1. Parece que para tener solo 17 años has viajado mucho, ¡qué envidia (de la buena)! Sobretodo por lo de Tailandia, es uno de esos sitios a los que tengo muchas ganas de ir :D

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    1. ¡Y los sitios que me quedan!
      Tailandia es precioso, si alguna vez tienes la oportunidad de ir, vete sin pensártelo.
      Asia en sí parece otra galaxia.

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